Un gallardo caballero
ontado en brioso corcel,
cabalgaba presuroso
y al pasar le pregunté.
¿A dónde vais caballero?
A mi amada voy a ver,
porque me han dicho que a un conde
hoy la quieren prometer
Ella está triste y llorosa
y por mi amor desespera
encerrada allá en la torre
languidece prisionera.
Su padre la tiene presa
para que olvide mi amor,
pues no soy de noble cuna
y carezco de blasón.

No tendré Campos de Gules,
no tendré Lis ni pendón
pero aquí, dentro del pecho,
tengo un noble corazón
capaz de querer con fuego,
capaz de sentir amor,
dispuedto a luchar por ella
con valentía y honor.
Y ahora corro presuroso,
no me entretengas, mujer.
que ya se acerca el momento,
y pronto la voy a ver.
Que hoy, viviré por ella,
o por ella moriré.
¿Para qué quiero blasones
si no he de tener su amor?
La verdadera nobleza
se encuentra en el corazón.
Hoy puedo salir airoso,
o morir en la contienda.
pero habré muerto de amor
y esa es, la muerte mas bella.
Julia L.Pomposo




























