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...Y por mis venas, poesía.

martes, 24 de julio de 2018

CANTO A GRANADA


Granada cristiana y mora,
tu embrujo me conquistó.
Por esa orilla del Darro
la noche, la luna y yo.

Tres hembras enamoradas,
rendidas a tu hermosura
prendadas por el encanto,
de tu belleza desnuda.

A la vista de tus muros
y esa Torre de la Vela,
como un imán me empujaban
hacia ti, Alambra bella.

La paz del Generalife
con sus aguas cantarínas,
ese Albaicín tan gitano
y hasta esa Puerta de Elvira.

Por ti, cierto rey lloró
al perder tanta hermosura.
Y hoy al contemplarte entiendo,
de aquel hombre, su amargura.

Todo en ti, resulta bello,
mezcla de gitana y mora.
Tus palacios nazaríes
y la magia de tu historia.

Jardín de la tierra mía,
flor, entre las flores bellas.
Algún día volveré
Granada,  a pisar tu tierra.

Y si alguna vez me pierdo,
que me busquen en Granada.
porqué allí me encontrarán,
caminito de la Alhambra .

Julia L. Pomposo

P/D Dice un dicho popular

"Dale limosna, mujer que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada"

domingo, 8 de julio de 2018

JUGANDO CON LAS ESDRÚJULAS


Fue en un lánguido sábado
cuando me sentí romántica
con pensamientos caóticos
y un poco lúdica y pánfila
perdida como molécula
en un desierto sin brújula
sin técnica y sin estética
empecé a juntar esdrújulas.

Para no sentirme estúpida
ni caótica ni histérica.
Sin pensar en la política
para no montar en cólera,
ni enfadarme con el prójimo,
ni salirme de mi órbita,
ni enzarzarme en una riña
clásica, típica y tópica.

Tras un estío sabático
tórrido, cítrico y árido
decidí ponerme artística,
mística, lúcida y lógica.
Para todo hay una esdrújula
y súbitamente maléfica
decidí ponerlo en práctica
y me surgió este poema.

Al solitario lo exótico,
a la molécula el átomo,
para el perdido la brújula
y para matar el tiempo
¡A jugar con las esdrújulas!

Julia L. Pomposo

jueves, 21 de junio de 2018

...Y DIOS CREÓ A LA MUJER

Al acabar la Creación
debió de pensar Yavé,
que el mundo estaba incompleto
si faltaba la mujer.

Hizo que el hombre durmiera
y le sacó una costilla
para hacer¡Oh maravilla!
del hombre, la compañera.

Le arrancó rayos al sol
para formar sus cabellos
y dos estrellas del Cielo,
en sus ojos colocó.

Sangre de la Diosa Amor,
para la boca de grana,
la que mordió la manzana
que al pecado nos llevó.

La dotó de gran ternura.
Le dio alma y corazón
y en su vientre se encarnó
la generación futura.

En sus pechos puso Dios
el sustento de la vida.
Esposa, madre y amiga,
así  la quiso el Creador.

Hombre y mujer de la mano,
emprendieron el camino,
por las sendas del destino,
del amor y del pecado.

Si en el vientre de María
el Salvador fue engendrado,
por una mujer morimos,
por otra fuimos salvados.

Julia L. Pomposo


viernes, 8 de junio de 2018

NIEVE EN TUS SIENES


Hoy volví a verte de nuevo
y encontré nieve en tus sienes,
una vez ¡Te quise tanto!
después, dejé de quererte.

Me marché una madrugada
para encontrar mi destino
sin volver la vista atrás 
para mirar al camino.

Me alejé con paso firme,
con la luna por testigo,
como se alejan los hijos
cuando abandonan el nido.

Después pasaron los años,
se sucedieron los ciclos
               y el fruto de mis entrañas                 
seguía creciendo conmigo.

No fue un camino de rosas
luché con coraje y brío
para convertir en hombre 
al hijo de aquel cariño.

Hoy, después de treinta años
volví a pisar el camino
con la mirada hacia el frente
y del brazo de mi hijo.

Aquel que nunca quisiste,
aquel que solo fué mío
Hoy volvimos a encontrarnos
yo orgullosa y tú vencido

Y de tu bronca garganta
se te ha escapado un suspiro
al contemplar de mi brazo
al fruto de aquel cariño.

¡Es tan parecido a tí!
tan igual y tan distinto
él, rebosante de amor
tú, queriéndote a ti mismo.

No me arrepiento de aquello
te quise sin compromisos
solo y triste te encontré
y solo te dejó el destino.

Hoy volví a verte de nuevo
y encontré nieve en tus sienes
un día ¡Te quise tanto!
Después......,dejé de quererte.

Julia L. Pomposo

miércoles, 30 de mayo de 2018

EL HADA PROTECTORA

Desde que abriste los ojos a este mundo
Desde el momento en que a mi pecho te enganchaste
Desde el segundo en que sentí tu primer llanto
Solo viví para cuidarte y adorarte.

Fuiste mi prioridad en cada instante
Mi vocación, mi anhelo, mi desvelo
Mi distracción mejor de cada día
El dueño de mis penas y alegrías

Hoy que puedes volar en vuelo libre
Que ya no necesitas que te ayuden
Ahora que tu decides el calibre
Del corazón que quieres que te arrulle

Y ahora que soy yo quien necesita
Algo de tu atención, tal vez consuelo
Solo obtengo de ti un beso al año
Con sabor a uvas, al llegar enero

Y hasta el año que viene si Dios quiere
-Te llamaré algún día, no te preocupes
Pero no llega nunca esa llamada
Y el teléfono mudo, me consume

Ayer descubrí tus ojos que observaban
Desde la quinta fila de un teatro
Me embargó la emoción, me alegré tanto                         
Que mi viejo corazón saltó en pedazos

Se paró sin más, sin esperarlo
Presa de la emoción al ver tu cara
En el viejo televisor que hay en la sala
Lo más cerca que te tuve en todo el año

Al fin y al cabo,  las hadas son mujeres
Y también ellas  sangran y se agotan
Se entregan sin medidas a los hijos
Porque una madre es un hada protectora

Hoy te escribo en un jirón de nube
Con la pluma que a un ángel le arranqué de un ala
Recordando ese tiempo en que te tuve
En que fuiste mi niño, mi querube.

Perdona por quererte sin medida
Acaso te sentiste prisionero
Solo cambié mi vida por tu vida
Así te quise, así te querré, así te quiero.

Julia L. Pomposo

viernes, 25 de mayo de 2018

CANTO AL MAR


Manto de azul profundo y misterioso
En ira se transforma su  energía
Convirtiendo ese azul maravilloso
En el gris de la furia contenida.

¡Cuántas veces soñé ir a la grupa!
Montada cual jinete en una ola
¡Y cuántas desperté de mi aventura!
Anclada en tierra firme, como ahora.

Nadie será jamás tan grande y libre
 Como lo es el mar en su bravura
Hoy le contemplo indómito y terrible
Y aún así envidio su hermosura.

El hombre que ganó tantas batallas
Que domina espacio y tiempo con soltura
Que viajó por las estrellas a la luna
Al enfrentarse al mar no halló fortuna.

De azul añil, de gris, de mis colores
Manso, rebelde, claro o tenebroso
O en su inmenso esplendor de gran coloso
El mar siempre será maravilloso

Julia L. Pomposo

miércoles, 9 de mayo de 2018

LLORA LA TIERRA

La Tierra llora cuando la ignoras                 
cuando la hieres, la Tierra llora.
Si un bosque arde llora la Tierra
llora si el hacha tala en la selva.

Cuando en los ríos mueren los peces,
también un poco la Tierra muere.
Si es lacerada por las sequías
la Tierra llora por sus heridas.

Por el deshielo de los glaciales,
por la marea negra en los mares.
Por las matanzas descontroladas
la Tierra llora desconsolada.

Por tantas luchas y tantas guerras
que poco a poco matan la Tierra.
Hagamos todos que al fin un día
cambie su triste llanto por risa.

Por un futuro lleno de vida,
para que cure de sus heridas
y en armonía con el planeta.
¡Dejemos de hacer llorar a la Tierra!

Julia L. Pomposo

viernes, 27 de abril de 2018

LA PALABRA PERDIDA

Al iniciar un nuevo amor cruzamos 
 ese puente tendido a la ilusión,                                                 
corriendo apresurados
sin mirar a los lados
para apurar al máximo su aliento.

No dejes que tu vuelo se detenga
no permitas que bajen la barrera
vuela raudo, alto y sin escalas
para evitar al máximo la espera.

Mira el paso de algunos por la vida
 como dejan  morir en despedidas
ese único instante, el minuto perdido,
la risa contenida

Se mueren las promesas, se cierran los caminos
se consumen las velas  y lo que un día fue amor,
de pronto se apagó
se quedó en el olvido.

Quisiera atrapar entre mis dedos
el agua transparente  de aquel  río
aquel rayo de sol que un día fue mío
el aire con olor a despedida
y volver a encontrar la palabra perdida.

Julia L. Pomposo



viernes, 6 de abril de 2018

EL AMOR A VECES MATA

Solo en sueños podía imaginarse                                          
Su mundo sin sus besos y su risa
Las noches de verano con su brisa
Junto a él, su mano entre sus dedos.
Juntos eran equipo y compañeros              
Dos en uno que forman un entero
Eran brisa de mar, salitre y cielo
Eran fieles amantes del deseo.
Eran dos corazones que latían
Al unísono la misma melodía
Un compacto de sangre, piel y huesos
Un enredo de miembros en el lecho.
Cuando llegó el final, no supo verlo
La pilló por sorpresa el devaneo.
No pudo resistir seguir sin él
Y prefirió la muerte a la agonía.
De vivir sin su amor un solo día.
De pensar en su boca en otros labios
En sus dedos que un día acariciaron
Su cuerpo, otro cuerpo acariciando.
El viejo roble, testigo de sus sueños
Y de  su risa alegre, tantas veces
Sirvió como instrumento de su muerte
…Y allí la encontró el sol al día siguiente
Como fruto colgante, fría e inerte

Julia L. Pomposo

lunes, 26 de marzo de 2018

¡TE QUIERO TANTO, SEÑOR!


En horas de tocar fondo,
de necesitar consuelo,
de arrastrarme por el suelo,
entre tus brazos me escondo.

No hay un bálsamo mejor
que el de asomarme a tus ojos
que me miran sin enojo
¡Te quiero tanto Señor!

Al contemplar esa Cruz
donde todos te pusimos
siento un dolor infinito
del que me consuelas Tú.

Eres mi hermano mayor
mi compañero y amigo,
aquel en quien yo confío
¡Te quiero tanto Señor!

Para amar como Tu amaste
con ese amor tan enorme
es necesario ser Hombre,
ser Espíritu y ser Dios.

Porque ahí quiero estar yo,
perdóname si he pecado
y no me eches de tu lado
¡Te quiero tanto Señor!

Julia . L. Pomposo

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